Siete claves de la energía positiva

El cuerpo va donde va tu atención

Visualicemos durante unos segundos que tenemos una barrita sostenida por el dedo índice de cada mano. Saquemos mentalmente la barrita. ¿Qué ocurre ahora? Efectivamente, los dedos tienden a juntarse. Esto muestra que allí donde va nuestro pensamiento y nuestra atención, allí va también nuestra energía. Como en el ejercicio inicial de reiki, cuando enviamos nuestra atención al hara logrando de este modo que toda la fuerza se focalice allí. Sigue leyendo

Diccionario Reiki: Zento Bu

Es la primera de las posiciones de las manos que Usui Sensei enseñaba para las sesiones hacia uno mismo o los demás. Estos se dividen en dos partes de 15 minutos cada una. En la primera parte se hacen las posiciones que voy a ir mencionando a continuación, y es la sección del tratamiento que se hace en forma regular sobre cualquier persona respetando el orden de las mismas y la cantidad de minutos en que las manos se detienen sobre los lugares indicados. La segunda parte tiene más que ver con el desarrollo de la intuición y es totalmente libre.

Las manos se dejan fluir y se entrena a los alumnos para que busquen aquellas zonas del cuerpo del receptor en las cuales este “pide” energía. Esto desarrolla enormemente la intuición y hace que, a la larga, el alumno determine con sus manos, el estado energético de cualquier persona u objeto que toque. La idea de dedicar el tiempo de la sesión a buscar los desequilibrios en el cuerpo de la persona a la que asistimos, es compatible con el espíritu que anima la práctica: la actitud compasiva en todo momento.

Esta filosofía se contrapone con el facilismo de la enseñanza de los maestros occidentales, quienes enseñan que, como la energía es sabia, ella misma sabe dónde tiene que ir. En ese caso, el estudiante no se compromete con lo que está haciendo ni desarrolla su percepción.

Los nombres de las posiciones de las manos originales enseñadas por Usui Sensei son: zento bu, donde las manos del dador se ubican sobre la frente, cubriendo los ojos; sokuto bu, sobre las sienes; koto bu, donde una mano se coloca en la nuca y la otra queda sobre la frente; enzui bu, posición a cada lado del cuellos; tocho bu, sobre la coronilla, encima de la cabeza, siendo esta la última posición, antes de continuar con el llamado byosen, técnica con la cual se tratará a continuación el cuerpo entre los hombros y los pies, siempre por el lado del frente. No es necesario tratar la espalda, salvo que alguna dolencia lo requiera, ya que los mismos centros de energía que se encuentran ubicados en el frente tienen su correlato en la espalda.

Meditación de conexión infinita

El siguiente ejercicio es un autotratamiento intensivo que permitirá aumentar la sensitividad y la conexión con reiki..

En posición sentado, cierra tus ojos.

  • Coloca las manos en posición gassho.
  • Con movimientos muy lentos, lleva las manos hacia arriba.
  • Junta las manos por encima de la cabeza, pero sin que lleguen a tocarse, como si se formara un túnel. Poner la atención en las dos palmas, sintiendo la energía entre ambas.
  • Focalizar la atención en ese túnel que circula frente a nuestro cuerpo y muy lentamente ir bajando hasta llegar a la altura del corazón.
  • Allí te quedas unos segundos mientras inspiras y exhalas, como si lo hicieras a través de los dedos.

Inspira como si tomaras energía de tu entorno, ingresándola por las manos hacia el hara. Exhala como si enviaras la energía desde el hara hacia los dedos. Inspira nuevamente por los dedos, y vuelve a exhalar por el hara. Repetir durante varios minutos. Esta técnica japonesa se llama gassho kokyu – ho

  • Ubica la mano derecha con la palma hacia arriba sobre la pierna, y la mano izquierda queda en el mismo lugar, mientras tratas de sentir la energía reiki en todo tu cuerpo. Sentirás la sensación de que la energía te cubre.
  • Coloca muy lentamente la mano izquierda sobre la pierna, mientras descansas unos segundos
  • Utilizando tu mano más hábil, llevar energía a la zona del cuerpo más necesitada. Deja las manos en cada lugar el tiempo que sea necesario.
  • Vuelve a la posición de descanso colocando las dos palmas hacia arriba sobre las piernas.
  • Luego de un breve descanso, coloca una de las manos sobre el corazón y envía la siguiente petición: “Que esta energía rei me permita manifestar los talentos para los cuales he sido preparado en esta existencia”. Esta petición ayuda a desarrollar dones para los cuales hemos sido elegidos.
  • A continuación, con una mano en la frente y otra detrás, pronuncia una afirmación de liberación. Se enuncia afirmando lo que quieras liberar o modificar como si ya fuera un hecho, por ejemplo: “Siento paz con todas mis relaciones”.
  • Vuelve las manos a gassho.
  • Trae a tu foco de atención a una persona que sientes te causa sufrimiento y repite:

TE PERDONO, ME PERDONO

TE QUIERO, ME QUIERO

TE LIBERO, ME LIBERO

TE PERDONO, ME PERDONO

TE QUIERO, ME QUIERO

TE LIBERO, ME LIBERO

TE PERDONO, ME PERDONO

TE QUIERO, ME QUIERO

TE LIBERO, ME LIBERO

  • La imagen se va achicando hasta un punto diminuto
  • Gassho
  • Agradece

Una vez finalizado el ejercicio, se puede comenzar nuevamente desde el punto 14 con la imagen de otra persona.