Reiki, el camino hacia la simplicidad voluntaria.

Reiki es un camino hacia el desapego y eso se manifiesta primero en el desapego de las técnicas aprendidas; y en el paso desde estas hacia el sentir. Puede ser que tardes mucho o poco, pero cuando ya estés preparada/o, dejarás de preocuparte por las técnicas y te concentrarás en lo esencial de reiki que es el sentir. En esta etapa, cuando ya estás avanzando, empezamos a utilizar herramientas más simples en apariencia, como ser: el cantar determinadas frases o determinadas silabas. Por otro lado empezamos a usar ciertos gestos con las manos llamados mudras. Vamos teniendo herramientas que refinan un poco más la energía y refinan también nuestra propia energía personal.

Eso como característica de este taller. En esta progresión de los niveles de Reiki, no hacemos más que comenzar a trabajar con la energía que está más cerca del origen del método. Esto a nosotros nos lleva a utilizar estas herramientas de distintas maneras, combinándolas con las herramientas que ya poseemos a través de los niveles de reiki convencionales.

Entonces si hacemos un resumen tenemos que: En el primer nivel de reiki el lenguaje de comunicación son las posiciones de las manos. En el segundo nivel el lenguaje son principalmente los símbolos de reiki En el tercer nivel el lenguaje ya empieza a ser el silencio. Nosotros empezamos a hacer hincapié en el silencio. En la Reiju, uno trabaja en silencio, no hay mantras. Y la otra parte que se trabaja en silencio es la de los mandálas. Que es dibujar los distintos símbolos de reiki con un color y utilizarlos como herramientas para meditar.

A partir de este nivel nosotros empezamos a ver como se van achicando también los símbolos y como se van modificando los nombres. Dentro de la práctica de satori hay un mandála que es un círculo en blanco que no hay nada más que observarlo y dejarse llevar por la misma energía.

Ahí empezamos a notar que encontramos una energía muy particular. Nosotros tenemos que empezar a conectar ahora con las sensaciones. No las sensaciones de las cuales nosotros siempre hablamos: calor, frío, latidos, hormigueo, etc.

Sino que tenemos que empezar a percibir no ya las sensaciones de las manos, sino nuestras sensaciones internas, como si fuésemos un termómetro de la energía. El termómetro va a tener 3 graduaciones distintas, que nosotros vamos a medir en función de lo que vamos sintiendo en nuestros haras.

El trabajo que vamos a desarrollar hoy tiene que ver con las sensaciones internas de cada uno durante la práctica de estas técnicas.

Nosotros cada vez nos vamos involucrando un poquito más en trabajar en silencio,esto no quiere decir que no mantremos los símbolos ni los jumones. Pero empezamos a trabajar con menos cosas, más sencillo, entonces al trabajar más sencillo tenemos más espacio para vincularnos, con nuestras propias sensaciones.

Cuando hablamos de sensaciones, tenemos sensaciones de distintos tipos. Cuando digo sensaciones digo estados. Se profundiza la conexión con el otro, se empiezan a fundir las auras de las personas, se siente una sensación de unidad con el paciente.

Uno se va relajando y lo induce al otro a lograr ese estado de mayor tranquilidad

Nuestro termómetro va a tener que ir chequeando, nuestras propias sensaciones, para que a partir de ellas nos podamos ir utilizándo, como un transformador de la energía de uno y va produciendo ese mismo efecto en la otra persona.

Ya no vamos a dejar más en manos de las herramientas los resultados de la tarea, sino que ahora los resultados los vamos a ir poco a poco relacionando con nosotros mismos. De manera tal que el símbolo termina siendo tu persona.

La herramienta termina siendo tu persona en ese momento, independientemente de la técnica que uses.

Paralelamente al desarrollo de las técnicas de Plenitud y de Satori, que muchas veces es para nosotros mismos, vamos a ir desarrollando no tanto las sensaciones en la gente sino las sensaciones en mí.

Cuando me centro en el hara del corazón, ahí no hay posibilidad de percibir lo que le pasa al otro, sino que directamente es lo que a mi me pasa.

Cuando se trabajas sobre el hara del corazón de la otra persona ahí estas vinculándote con la energía del otro, entonces ahí si estas directamente actuando sobre el hara del otro.

Y al actuar sobre el hara del otro y al poner tu atención sobre el hara del otro ya te das cuenta y lo podés llegar a percibir en vos.

La búsqueda, si estoy en mi propio hara del corazón, es la de interrupción de todo contacto con la percepción que me ata a la otra persona para cortar la percepción horizontal de la energía y dejar exclusivamente la conexión original.

El que hace que la conexión con la energía horizontal se amplíe somos nosotros.

Con la iniciación de reiki estamos unidos a una energía vertical, NO HORIZONTAL, entonces lo que horizontaliza la energía, lo que nos conecta con los demás, lo que nos conecta con el dolor, con los sufrimientos, con los padeceres, con todos los tipos de sensaciones que nos distraen es esa energía horizontal.

Si uno trabaja con la energía vertical básicamente está en forma permanente siendo asistido por una energía universal intocable. Entonces en ese estado yo puedo producir la transformación personal y esa transformación pasará a ser parte del otro.

Cuando siento plenamente la relajación y soy conciente, a la altura de los tres haras, de mi estado ese estado automáticamente es absorbido por el otro.

Si se hace una sesión exclusivamente a la altura del hara del corazón, en la cual van cambiando de estado. a través de la sesión, concientemente. El otro va a estar recibiendo aunque vos hayas estado solo en un centro, el otro va a estar recibiendo todos los estados que vos vas logrando.

Esto nos va a animar a ir trabajando de manera tal de que, cada vez que yo aplique reiki me sienta casi en la obligación de aportarle al otro mis propios logros personales.

Lo que yo logro, lo logra el otro, lo que yo no logro, no lo puedo ayudar a que el otro lo logre. Salvo que le enseñe la herramienta y el otro por su propia cuenta lo haga.

Una cosa es la enseñanza y otra cosa es la terapéutica.

En la terapéutica a nivel de la energía está directamente relacionado el estado del aura del que da con el estado del aura del que recibe.

Todas las sensaciones que tenemos tienen que ver con vibraciones de nuestro campo áurico, lo que modificamos en el otro al poner nuestras manos en el corazón es el campo áurico del otro.

Experimentar nuestra propia vibración a partir del uso de los distintos jumones es un trabajo que yo puedo hacer sobre cada uno de los 3 haras.

El hara inferior es el que mejor me proporciona datos a cerca de mi estado general. Cuando llevo mi atención a mi hara inferior y lo único que puedo percibir son sensaciones de malestar o de enojo o disconformidad. Quiere decir que ese no es todavía mi mejor termómetro para poder identificar esto de lo que estoy hablando.

Generalmente lo más sencillo es a nivel del tercer ojo para chequear esto o a niveldel corazón. Durante una sesión, en la medida que yo esté constantemente trabajando mi propio hara del corazón y llevando todas las sensaciones a ese centro, transmutando todo en ese lugar, todo lo que aparece: los pensamientos, emociones, opiniones acerca de que debería usar en la sesión, las paginas de un manual de reiki, todo lo que va apareciendo lo voy llevando a ese centro.

Ese lugar tiene que ser el lugar donde yo transformo absolutamente todo, sino es este será el hara inferior y sino el hara superior. Lo que a cada uno le quede mejor.

Si uno cuando lleva su atención por unos minutos al hara superior siente una profunda relajación, ese es su centreo, si lo siente cuando llega al hara del corazón, ese es su centro, si lo siente cuando llega al hara inferior, ese será su centro.

El inferior es el de la ecuanimidad por lo tanto es el más preciso de todos.

Es el más importante de todos.

Nuestro trabajo consiste entonces en poder transmutar durante la sesión todo aquello que esté generando una obstrucción o un karma o algo negativo en mí, para que el otro pueda lograr el mismo efecto que yo.

Este trabajo sutil lo que hace que el otro se libere.

En vez de dar una sesión de reiki para sanacion, la doy para liberación de todo aquello que esté frenando a la persona.

Es la liberación de lo que nos está apagando la luz interna. Lo que pasa en mi pasa en el otro.

Puedo dar una sesión para que el otro tenga más libertad.

En la medida en que la otra persona tenga una amplia capacidad de sentirse libre, en esa medida va a estar receptivo a la fuerza de la sanción.

Si yo durante la sesión me encuentro vulnerable, por ejemplo: estoy pensando miles de cosas durante la sesión, esto no es transmitir reiki. Le transmito al otro mis cadenas, no mis laureles.

Entonces yo en ese momento, a mis cadenas las incinero concientemente en el hara del corazón y ahí le estoy dando una muestra al otro ser de que se pueden ser mejor, le estoy dando reiki trabajando sobre mis propias limitaciones.

Al enfrentar mis propias limitaciones, le estoy brindando al otro una energía que lo libera.

Los símbolos los aplicamos cuando trabajamos sobre nosotros mismos, los aplicamos cuando mantramos los jumones en el hara del corazón, después cuando voy a ver al paciente voy sin libros, sin manuales, sin clases de reiki, voy así como estoy.

No es que voy despreocupadamente porque no me importa, justamente me importa tanto que voy así como estoy y voy a probarme adelante del paciente como trabajo y me mantengo en mi centro durante toda la sesión.

La idea es que también saquen las manos, no va a entender demasiado el receptor pero ustedes si. No es el momento este de hacerlo, pero si es el momento este de empezar a trabajar sin ninguna herramienta porque cada cual es el resumen de todas las herramientas recibidas.

Es la síntesis de todo lo aprendido.

Si nosotros le damos al otro reiki “erudito”, no va a estar recibiendo sanacion, porque la gran ilustración no es sinónimo de sabiduría.

La sabiduría se expresa cuando uno expresa su propia forma de ver las cosas. Los grandes sanadores que nosotros admiramos, no aprendieron nada. Uno se lo explica a través de dones, de fe.

Esas personas actúan a través de su propia fuerza interior. El trabajo de liberar al otro, parte desde el propio hara del corazón y de las sensaciones que uno tenga previas preparaciones. Trabajando los jumones de plenitud en el orden de CHO-SEI-HON- 5 minutos cada uno.

El trabajo individual, entonces se basa: en recitar los 3 jumones en cada uno de los centros, eventualmente si no quiero trabajar los tres trabajo uno solo.

El trabajo siguiente implica la imagen de mis manos detrás de mi cuerpo, Voy a la sesión así, manos agarradas detrás. Ni bien te invada la inseguridad, el malestar, inmediatamente las llevas a todas al harade tu corazón.

¿Qué vas a sentir? Angustia en la zona del plexo solar por no darle todos tus conocimientos a esta persona, por no darle el máximo de lo que vos sabes.

Todas estas cosas que están dentro de uno de todas maneras, generan un freno al reiki que damos. Entonces necesitan a nivel de la energía ser transformadas. Durante el espacio que dura la sesión. Después uno va a volver al estado que teníamos.

Pero un aprendizaje fue realizado me puedo liberar de lo que me frena, necesito destrabarme para destrabar al otro. Eso es el máximo de compasión. Eso los va a llevar a la ecuanimidad.

Trabajando con el hara del corazón, solo la atención se va a terminar transfiriendo alhara inferior. Hablaremos desde el hara inferior, negociaremos desde el hara inferior y amaremos desde el hara inferior.

Es al punto al cual reiki nos tiene que llevar. Cuando yo de reiki directamente desde el hara inferior en ese momento ocurre la sanación, ocurre todo lo que tiene que ocurrir ese día.

Todo el otro está capacitado para absorber ocurre ese día. El desapego de las técnicas, el desapego de las herramientas no significa no respetarlas, no significa transgredir la esencia del método, sino significa sintonizar con la esencia de los otros.

No hace falta transgredir los métodos o respetar los métodos, lo que hace falta es no traicionar a la esencia de cada uno.

En la esencia de cada uno está la semilla de sanación puesta por el Universo, la capacidad de auto-sanación, es obvio que hay que sintonizar con ella para ser sanador.

Las herramientas de los métodos nos ayudan a conectar, una vez conectados es uno con la energía.

Fragmento del Taller de Plenitud dado por Claudio. Resumen realilzado por Eduardo Douffourc

7 pensamientos en “Reiki, el camino hacia la simplicidad voluntaria.

  1. Gracias, Gracias, Gracias querido Sensei 🙌🙌 por compartir tanta sabiduría y conocimiento Maestro!!! 🧘⚡☀️🌈💖👏😊 Así es. Así será 🙌 Namasté Maestro 🙏

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