Buscando nuestra Atlántida

Que pasó con la Atlántida y las antiguas civilizaciones

Somos los viajeros de una travesía cósmica,
Polvo de estrellas danzando y girando
En las corrientes y los torbellinos del infinito.
La vida es eterna, pero las expresiones de la vida
Son efímeras, momentáneas, transitorias.

Nos hemos detenido momentáneamente
Para encontrarnos unos a otros,
Para conocernos, amar y compartir.
Este es un momento precioso pero transitorio.
Es un pequeño paréntesis en la eternidad
Si compartimos con cariño, alegría y amor,
Crearemos abundancia y alegría para todos
Y entonces este momento habrá valido la pena.

Deepak Chopra

El misterio de la Atlántida
¿Historia, ficción, hechos, folklore? La Atlántida existe en la intersección de todos ellos. Para encontrarla es necesario conjugar una combinación de factores únicos y complejos: geográficos, históricos, místicos, antropológicos, mitológicos, filosóficos, arqueológicos…

Nos preguntamos si existió en realidad o fue un ideal, una bella metáfora de una civilización más avanzada de lo que podemos imaginar, una civilización sabia y justa, tecnológicamente sofisticada y con mayor consciencia espiritual que la nuestra…

¿Es posible que esta civilización haya florecido al inicio de los tiempos sólo para desaparecer en un tremendo cataclismo miles de años antes de que surgiera el Antiguo Egipto, la Mesopotamia y China? ¿Es posible que, en tanto tiempo, los intrépidos exploradores no pudieran descubrir en las profundidades del océano, los restos de esta cultura tan asombrosa como inspiradora?

Más reveladora, quizás, que su hallazgo, resulta su búsqueda que, de por sí, es fascinante. Desde tiempos antiguos se exploraron, y exploran aún hoy, distintos rincones de la tierra: del Ecuador a los Polos, desde las profundidades de los océanos hasta el interior del planeta; a lo largo del tiempo se encontraron datos de diversas culturas, pueblos que la buscaron y se formaron ideas sobre ella en cada período de la historia…

Desde Platón, que la ubicó en algún lugar del Océano Atlántico, más allá los Pilares de Hércules (hoy llamado Estrecho de Gibraltar, ubicado entre España y Libia) hasta las extrañas e increíbles ideas del siglo XIX y las recientes teorías y hallazgos científicos del nuevo milenio tenemos un amplio abanico de posibilidades: en su búsqueda se visitaron casi todas las regiones del planeta (en el Mediterráneo, Atlántico, Pacífico, Indico, en las tierras de los celtas y la Antártida), se investigó la asociación entre territorios perdidos con la Atlántida tomando en consideración Lemuria, Mu y otros sitios legendarios como Shambala y Shangri-La, El Dorado y Hi-Brasil, se la relacionó con las antiguas civilizaciones del nuevo mundo (Azteca, Maya, Inca).

Algunos sostienen que egipcios, aztecas, mayas e incas fueron herederos de la sabiduría de los atlantes que emigraron hacia otras tierras después del cataclismo que ocasionó su destrucción. Según ellos de ahí provienen influencias y similitudes entre las tres civilizaciones: sus conocimientos, su cultura y expresiones arquitectónicas.

Las investigaciones realizadas en el Altiplano (la planicie más alta y extensa de la tierra después de la del Tibet) indican que podría coincidir con la descripción de Platón en relación con la ubicación y características de la capital de Atlantis; se encontraron muchas coincidencias desde el origen amerindio del nombre: Atl, agua y antis, cobre, las culturas que trabajaban los metales oro y cobre, la similitud de leyendas y relatos sobre las divinidades y los hechos acontecidos, hasta las imágenes satelitales de los sitios que sugerirían la posibilidad de que hubiera remanentes de lo que fuera la ciudad con su diseño característico sumergidos en el paisaje del lago Poopo y sus alrededores. ¿Será así? ¿Qué pasó cuando se destruyó? ¿Estaban tan avanzados tecnológicamente que pudieron escapar de la catástrofe emigrando en naves que los llevaron a lugares lejanos como Egipto desde donde le llega a Platón el relato?

De acuerdo con algunas investigaciones matemáticas Giza, Teotihuacan y Nazca no se encuentran ubicadas al azar sino matemáticamente calculadas dentro de una matriz cuyo centro podría coincidir con la ubicación de la Atlántida. Las líneas de Nazca ¿fueron obra de alguna antigua civilización con un alto grado de evolución o se trató de culturas que tenían contacto con visitantes extraterrestres? ¿A qué se deben las similitudes encontradas entre las embarcaciones del Titicaca en Perú/Bolivia con dibujos y pinturas encontrados por los arqueólogos en Egipto?

Luego de recorrer el amplio espectro de la imaginación humana a través de los oscuros relatos y visiones luminosas disponibles, registrar la marcha de la historia y la evolución espiritual, cada uno de nosotros puede formarse su propia idea sobre dónde y cómo buscar la Atlántida

Las más altas cumbres de los hemisferios occidental y oriental respectivamente, el Aconcagua y el Everest, se encuentran en sitios equidistantes del punto en que el Ecuador toca la línea de la costa oeste del continente africano ( cada uno está a 8907 km de Cap Lopez): una simetría geométrica en la matriz de la Tierra que se originó en el desplazamiento de Sudamérica o ¿será que existió así desde mucho antes? ¿Qué fuerzas naturales, astronómicas y cósmicas intervinieron en esto?

Algunos dicen que los experimentos de la Tierra en el laboratorio de la vida aún no han sido completados. Aprender el arte de escuchar la palabra de la Tierra para desvelar el misterio de la vida. Armonizar el propio propósito individual con la voluntad de la Tierra. Generar relaciones de confianza y una buena comunicación considerando a la Tierra como un todo, un organismo vivo integral del cual formamos parte.

6 pensamientos en “Buscando nuestra Atlántida

  1. Hice un crucero a Europa ,cuando cruce la linea del Ecuador soñe es mas como si estuviera ,con una ciudad hermosa con mucho marmol y oro Te cuento que se tener sueños premonitorios ,me gusto lo que escribiste sobre la Atlantica

    • Belleza lo que nos contás Rosa, una experiencia como esa debe ser reveladora. Cuidá siempre tus sueños, valiosos tesoros que viajan a través del tiempo dentro tuyo. Un gusto!!!

  2. Somos los viajeros de una travesía cósmica”…………………………………………..Agradezco en este viaje tenerte de apertura y acción.
    Más reveladora, quizás, que su hallazgo, resulta su búsqueda que, de por sí, es fascinante”.Claudio te quiero maestro.

    • Susana, la búsqueda de la Atlántida es, como vos lo decís, más que nada el camino que emprendemos cuando queremos saber de qué se trata la vida en verdad, cuando ponemos en tela de juicio todas nuestras creencias y nos conectamos con un mundo maravilloso. Bravo por la búsqueda!

  3. Gracias por tu relato Claudio, siempre disparan a una multiplicidad de cuestiones que incitan a la investigación y nuevos aprendizajes!!! Estoy segura de que existió la Atlántida, como dice Drunvalo Melchizedek cuando se refiere al nacimiento de una nueva humanidad, una nueva conciencia esta ya re-instaurandose en nosotros… es cuestión de recordarla…. abrazos Sensei!!!!

    • Seguro que es así y que tenemos que recordar con la energía de nuestro corazón de dónde venimos porque así sabremos todos todos los seres humanos de la belleza del vivir cotidiano. Así es y así será!!!

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