Las ruedas del cielo

Quiero contarte una historia -le he dicho-. Cuando mi madre era niña, a principios de siglo, su familia iba a la costa por Navidad. Eso era en la época de las carretas tiradas por bueyes. Hacían en carreta todo el camino desde Uniondale en Cabo Oriental hasta Plettenberg Bay en la desembocadura del Piesangs, un viaje de ciento ochenta kilómetros por Sudáfrica que les tomaba no se cuántos días. Por las noches acampaban junto al camino. Sigue leyendo